Onda revive los bombardeos de la Guerra Civil


Si tal como decía George Santayana los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla, Onda rompió una lanza en forma de exposición para que los bombardeos que sufrió la población en la Guerra Civil no vuelvan a producirse.
La muestra de fotografías aéreas, cedidas por el archivo de historia contemporánea de Catalunya, se inauguró a última hora del viernes en la Casa de la Cultura y recoge los momentos en los que L’Aviazione Legionaria delle Baleraii de Benito Mussolini, aliado franquista, bombardeó el castillo de Onda y las principales vías de comunicación con otros pueblos
El título de la exposición, ¡Qué tragedia, la guerra!, demuestra el enfoque que ha querido darle el Ayuntamiento de Onda a esta iniciativa presentada por el edil de Serveis a la Ciutadanía, Vicent Martí Colera, y clausurada por el alcalde de Onda, Enrique Navarro.
Entre ambas intervenciones, ausentes de polémica y de intenciones de abrir viejas heridas, el historiador Joaquín Huguet repasó los hechos que padeció Onda durante los diez días siguientes a la toma de Castellón por el ejército nacional, diez días de intensos bombardeos que finalizaron el 24 de junio de 1938.
El primero de ellos fue efectuado por la aviación italiana, según un trabajo del historiador ondense, el 14 de junio a las 13:00 horas. La cabeza de la formación que protagonizó este ataque fue el capitán Martire y las bombas lanzadas tenían un peso de 250 Kg. El bombardeo afectó sobre todo el casco urbano. Las bombas cayeron encima de las principales calles y plazas de la villa, que quedaron bajo una nube de fuego y de humo. El segundo de los bombardeos se produjo dos días después, el día 16 de junio, a las 17:30 de la tarde. En esta ocasión cayeron bajo las carreteras de Onda a Ribesalbes y la carretera de l’Alcora.

Siguiendo el texto de Huguet, los días 18 y 19, con el propósito de sitiar a los republicanos, fuertemente armados en la Atalaya, l’Aviazione Legionaria, retomó los ataques con mayor virulencia, y actuó bombardeando el oeste de l’Alcora, norte d’Onda y la carretera Onda-Fanzara. Durante los días 22, 23 y 24 de junio, se habían hecho fuertes en Onda, pero sobre todoen el castillo. Esta será la razón, según sostiene Huguet, por la cual l’Aviazione Legionaria, durante estos días, efectuará una tarea más intensa, convirtiéndose en objetivos militares las partidas de Sonella, la Rambla, el Prat o el Camí de Betxí. Finalmente, el día 24 de junio, se producen dos grandes bombardeos en la fortaleza, lugar dónde los republicanos habían ofrecido su mayor resistencia, tras los que finalmente las tropas rebeldes se apodaron de la villa.

Acabada la guerra y tras los bombardeos, Onda quedó prácticamente en ruinas. Muchas personas tuvieron que alojarse en casas de familiares, de vecinos o de amigos. Pero las bombas no sólo cayeron bajo los ejércitos que luchaban en la contienda, sino también bajo la población civil. Centenares de personas utilizaran la cueva del castillo como refugio contra las bombas. Sin embargo, la carencia de más refugios antiaéreos en Onda hizo que muchas personas resultaron heridas y que otras murieran. Hoy, todo ello se recuerda, para que no se olvide jamás.

Publicado en Laplanaaldia por Carlos Rodriguez. (12-02-2010)

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